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2009-02-10

Reseña: Elegía Roja

La libre construcción poética de Seiichi Hayashi, un clásico de la mítica revista Garo, se agarra con fuerza a nuestras manos. Deslizamos cuidadosamente con los dedos las páginas de este manga para que no se escape ninguno de sus dibujos, ninguno de sus versos. Ponent Mon vuelve a sorprender con una delicada obra sobre la tristeza, los sueños y la propia existencia. Poesía dentro del manga o el manga dentro de la poesía. Uno de los regalos olvidados del 2008.

Por Quique C. 'Black&White'

Un clásico de la revista Garo

Seiichi Hayashi (1945, China) es un autor completamente desconocido en España. Un talento cuyo debut vino marcado por la creación de una de las publicaciones más emblemáticas e importantes de la historia del manga: la revista Garo.

Corría el año 1964 y el artífice de la aparición de Garo en el mercado de la historieta, Katsuichi Nagai, pretendía dar voz al manga “con sustancia”(1) y promover experimentos creativos de autor. Sin duda, el gran protagonista y principal impulsor de esta iniciativa fue el mangaka Sanpei Shirato y su gran obra Kamui Den. El estilo y la filosofía Garo, sin dogmas establecidos, propiciaron que grandes mangakas plasmaran el sentir de una época con historias poco convencionales, arriesgadas, experimentales y osadas. Fue todo un refugio del gekiga, un reducto de libertad a bajo coste, una inspiración para maestros de la talla de Tezuka y un escaparate outsider con gran variedad de etapas y géneros. En definitiva, como así indica su nombre, una increíble galería de arte.

Sus 266 páginas mensuales consiguieron tiradas considerables, aunque muy alejadas de otras revistas de mayor aceptación, hasta principios de los años 70, momento en el que apenas circulaban 5.000 impresiones. El paso de los años resultaron especialmente duros para Garo, ya que su inicial y digna popularidad fue perdiendo fuerza durante la década de los 80 y los 90. Su anunciada desaparición fue inevitable pero siempre quedará en el recuerdo de los amantes del cómic. Autores de la talla de Yoshihiro Tatsumi, Yoshiharu Tsuge, Suehiro Maruo, Yu Takita, Maki Sasaki o Teruhiko Yumura, entre otros, llenaron páginas y páginas marcando influencias que más adelante cambiarían la evolución del manga para siempre.

Seiichi Hayashi es un exponente de la gran oleada de maestros que trabajaron en Garo. Un fenómeno que con sólo 22 años editó su primer relato Aguma, su hijo y el alma incomestible. Su versatilidad le llevó a introducirse en el terreno de la animación y ha sido reconocido con prestigiosas distinciones a lo largo de su dilatada carrera. Elegía Roja (1970-1971) es la culminación de su clase a la hora de mostrarnos rincones, detalles y miradas del alma humana.

Poesía en viñetas

Un críptico Hayku inicial nos sumerge en una composición libre de 5 historietas llenas de versos transformados en viñetas.

Brillantes imágenes poéticas y enigmáticas nos revelan el proceso creativo de un artista, apurado económicamente, empeñado en dibujar, una relación sentimental llena de silencios, la soledad de la muerte de un familiar y una boda concertada. Elegía Roja trasciende la propia narración para enseñarnos las emociones, sentimientos, sueños, impresiones sin causa-efecto aparente.

Este manga no es nada convencional, su lectura es difícil y su digestión pesada, pero terriblemente satisfactoria. Incluso puede suponer un reto para el lector más preparado.

Quizás lo más apropiado es dejarnos llevar por las propias páginas de esta obra. Fijarse en los detalles, saborear cada momento, cada segundo, cada silencio. No hay duda de que los silencios dominan toda esta elegía. De hecho, es brillante como la ausencia de diálogo introduce profundas conversaciones que dan paso, segundos después, a banalidades propias de la rutina humana. Hayashi aporta una sensibilidad impresionante a esta historia que pasará desapercibida a la mayoría de los otakus.

Pese a que su dibujo no es realista, es muy expresivo. Aunque es cierto que, en ocasiones, contrasta la precisión de algunos elementos con la desfiguración de los protagonistas. Así, podemos observar como en algunas viñetas un personaje u objeto difiere del estilo marcado inicialmente. Una apuesta muy personal heredera de una vanguardia que inundó una considerable parte de la producción del manga de mediados y finales de los años 60. El dibujo de Hayashi es el dibujo de los sentimientos.

La Edición

Ponent Mon es un amante de nuevas iniciativas, de complicadas apuestas que enriquecen el panorama editorial nacional. Sin embargo, con la publicación de Elegía Roja han rizado el rizo. Un autor completamente desconocido y ninguna introducción a la obra. Tan enigmática propuesta, como su portada, es desconcertante. No es que la edición sea floja, nada más lejos de la realidad, la cuestión, quizás, está en la necesidad de ofrecer un reclamo más atractivo al lector. Una mención relacionada con la revista Garo o un pequeño texto para alcanzar a los amantes del gekiga. No obstante, es obligado destacar la valentía de Ponent Mon.

Lo Mejor: La genialidad de Seiichi Hayashi para enseñarnos nuevas miradas llenas de sensibilidad sobre la condición humana, sobre la soledad y las relaciones personales.

Lo Peor: Es necesario tener paciencia para atravesar las barreras iniciales de un relato difícil y que requiere de un notable esfuerzo por parte del lector.

Ficha Técnica
Título: Elegía Roja
Título Original: Sekishoku Elegy
Guión: Seiichi Hayashi
Dibujo: Seiichi Hayashi
Editorial Japonesa: Shogakukan Inc.
Editorial Española: Ponent Mon
Precio: 15 Euros
Formato Tomo: A5 (148x210)
Nº de Tomos en Japonés: 1
Nº de Tomos en Castellano: 1

Referencias:
(1) Manga. La Era del Nuevo Cómic. Paul Gravett. Ed. H Kliczkowski-Onlybook S.L, 2004.

4 comentarios:

Montse Akane dijo...

Como tú mismo dices, hay que hacer un gran esfuerzo por terminalo de leer.

El guión, es una consecución de sin-sentidos, narrado de forma caótica.Puede se bonito visualmente, pero no incita para nada a la lectura. Por lo menos a mi.

Un saludo.

Namenam dijo...

La opinión que deje en mi cutreblog que bien siendo casi la misma que la de Montse Akane.


Otro manga experimental mas de un autor que a publicado en "Garo". Y digo otro mas, por que parece que esta de moda tirar de los atormentados psico-experimentales que han pasado por dicha revista. ¿Que tenemos entonces? ¿Mas idas de olla? En este caso se puede decir que no tanto. Aunque hay que reconocer que el modo de narrar dibujar la historia no es nada convencional, al menos esta tiene sentido y es comprensible (hasta cierto punto) por el lector. La narración esta compuesta por piezas sueltas a modo de frases cortas, formando una especie de puzzle que compone la historia. Decir que esta no es nada del otro mundo, un chico atormentado y lleno de dudas que actúa sin saber si lo que hace es lo correcto. ¿Original? Para nada (demasiado trillado el tema de los mártires). En cuanto al dibujo, hay que decir que es bastante original y actual (teniendo en cuenta que la obra data de 1970). Maneja diferentes técnicas, mezclando tanto el dibujo manual como la fotografía, logrando una composición realmente atractiva. Hay que decir que en ocasiones es realmente impresionante y original.

Conclusión final. Atractivo a la vista, pero flojo en cuanto a contenido.

Solo para experimentaloides y seguidores de todo lo que ha pasado por "Garo".

P.D. Seria interesante que se matizase esta frase "Hayashi aporta una sensibilidad impresionante a esta historia que pasará desapercibida a la mayoría de los otakus."

Enri dijo...

Es un relato difícil en comparación con el resto de publicaciones "mainstream", por eso, en mi opinión, pasará desapercibida (no tiene nada que ver con la sensibilidad mostrada).

Capitán Harlock dijo...

Acabo de leerlo y me a dejado indiferente la verdad.

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