2009-08-18

Reseña: Love, fragments. Shanghai

Con Love, fragments. Shanghai, el diseñador gráfico y dibujante Chaiko entra en breves pero envolventes y apasionadas historias o “fragmentos” en los cuales sus protagonistas corren tras sus amores perdidos, siempre con el riesgo de chocar de bruces contra la realidad que los rodea. Un único tomo que, mientras se van pasando las páginas, poco a poco se convierte en poesía, no sólo al leerlo, también al contemplar sus bellas viñetas y a los protagonistas que en ella habitan.

Virutas del corazón en Shanghái

El lector se adentrará en una Shanghái peculiar, dónde no se aprecia ningún monumento ni signo de tradición, todo lo contrario, pareciera más bien una ciudad cosmopolita como lo es Nueva York, llena de lujosos y elegantes restaurantes, hogares con mobiliario de diseño, lugares de trabajo ubicados en grandes rascacielos… Dentro de estos paisajes y escenarios se mostrarán tres protagonistas, todos ellos jóvenes y bien parecidos: Lily y Wen, ambas chicas, y Jian, un apuesto varón.

La obra comenzó a realizarse en 2005, con varias interrupciones que retrasaron su publicación, pero puede apreciarse que su autor Cai Feng, de apodo Chaiko, ha ido trazando las líneas y aplicando el color de cada viñeta con minuciosidad y sentimiento, dando lugar a una obra que se convierte en poesía.

Como ya se ha comentado, la obra muestra a tres jóvenes protagonistas, Lily, Wen y Jian, los cuales coinciden en que arrastran una incomodidad del pasado que les hace temer aventurarse en el amor, ya que una pequeña espina permanece clavada en sus corazones. Chaiko logra jugar con el significado del corazón en esta obra y trasladarlo a un entorno moderno, haciendo ver que las historias de amor ya no son como las de antes. Asimismo, estas historias se muestran aparentemente superficiales, tan sólo se ofrece lo justo para entender el transcurso de la historia, dejando al lector la labor de encajar los fragmentos sueltos que en ella se encuentran para encontrar un significado.

¿Qué es Amar?

Amar… ¿Qué significa amar hoy en día? Es el lector quien deberá buscar la respuesta, la poesía escondida en la obra, a veces amarga y demasiado realista. Dos de los personajes recorren esta historia en busca de sus amores perdidos, evitando la realidad, corriendo el riesgo de chocar contra ella cuando menos se lo esperan…

Lily es una joven empresaria cuya forma de ser le lleva a observar, meditar y comparar su entorno con su propio estado de ánimo. Se intenta mostrar alegre, pero bajo esa apariencia siempre juzgará el amor, las relaciones… sin darse cuenta que, por culpa de aquel estúpido accidente, permanece anclada en el pasado, sin lograr dar más que pequeños pasos hacia el futuro que terminan por volver marcha atrás.

Wen es una hermosa top model que vive en sus propias carnes lo que es ser una amante o segundo plato. Ella mantiene a flote sus sentimientos, ama a quien la utiliza, pero nunca va más allá. Tras pasar lo que sería la última noche, decide pasar página en su vida, abandonar aquel juego en el que se vio atrapada, y en su intento de seguir adelante se encontrará con Jian, un amor del pasado que regresará a su vida y la volverá aún más confusa, por lo que se verá obligada a indagar en sus sentimientos para ver qué es lo que desea, qué es lo que en realidad necesita.

Jian, de profesión fotógrafo, es un apuesto joven que no tiene claro cuál será su camino. Él es libre, y goza de una vida que sus padres nunca podrían llegar a tener. Lo chocante de este sagitario es que, pese a su indudable atractivo, logra revelar su interior más poético, cómo si el príncipe azul se convirtiese en princesa, tomando como filosofía de vida el cultivar sus sentimientos más profundos. Así son los príncipes azules de hoy en día, tan sólo basta un gesto, una mano, un silencio, para encontrar un significado oculto. Meditando sobre su vida, de pronto se topará con su eterno amor, Wen, y tras una apasionada noche que desenterrará viejos sentimientos, Jian deberá coger impulso y enfrentarse a ese vacío que, durante un indefinido tiempo, los ha mantenido separados.

Siendo sinceros, la obra se hace bastante corta en sus 88 páginas más luego los textos explicativos e ilustraciones, pero a su vez deja satisfecho al lector que sepa ver más allá de lo escrito debido a lo intensa que logra ser. Los personajes, por increíble que parezca, se muestran completos, logran verse como humanos y no cómo personajes de cómic: tienen sus deseos, sus temores, sus preocupaciones, se dejan llevar por lo que su corazón les dicta…

Recomendada al joven y al adulto, la obra no sólo será un cómic, una historia de tantas que transcurren en el continente asiático, sino que también se mostrará como un bello libro de ilustraciones que deja un muy buen sabor de boca. La apariencia de los personajes es muy humana, al igual que sus gestos: cuando sonríen logran transmitir esa felicidad, a veces enmascarada, al igual que cuando están sufriendo se logra captar ese dolor, tanto en sus gestos como en su rostro.

El artista y su obra

Chaiko tiene un estilo único, sofisticado y a la vez natural, y por supuesto moderno. El color de cada viñeta logra complementar la historia de manera excelente, intensificando cada momento, representándolo a la perfección, exaltando la poesía y mensajes ocultos que en cada una de ellas se esconde. La manera en la que se estructuran las viñetas en el libro parecen imitar los distintos planos de un largometraje, y es que Chaiko es un apasionado del cine, de hecho fue una de sus primeras aspiraciones, pero su -según él mismo- inmadurez le llevó a renunciar aquel sueño. Además, es difícil no quedarse embobado observando las ilustraciones con las que el autor nos premia tras terminar la obra. Pueden pasar muchos minutos entre cada paso de página si el lector se deja atrapar por la belleza de los dibujos.

Finalmente, resaltar el homenaje que Chaiko hace a la mujer enamorada, es increíble cómo un hombre puede llegar a comprender tanto los sentimientos y temores más profundos de una mujer, los cuales casi siempre son complicados, tal vez él también sea un príncipe azul de los de ahora. Love, fragments. Shanghai es una joya que rebosa sensibilidad y amor.

Chaiko comenzó la obra en 2005, aunque varias interrupciones provocaron que su publicación se retrasara, cosa que no le hizo desistir y le animó a trabajar más duro en ella. Es gracias a la Asociación Tianshi Quanjing y a Xiao Pan que esta obra ha logrado llegar hasta Europa, y por supuesto gracias a Ponent Mon por traducirla y ofrecerla en un perfecto castellano.

Según el autor, los fragmentos o capítulos amorosos de los que se compone la obra se inspiran de la manera más natural posible: a partir de bocetos y esbozos. Chaiko tuvo la oportunidad de presentar previamente algunas de las ilustraciones del libro en periódicos y revistas, y se encontró con un público que arropó de lleno su arte, hecho decisivo que lo animó a crear este libro, con la oportunidad de expresar, a través del dibujo, las vivencias y los sentimientos de las personas con respecto al amor.

Por desgracia, poco se sabe de Chaiko en Europa más que lo que Ponent Mon ofrece de él. Tras su apodo se esconde Cai Feng, un joven veinteañero que está a punto de alcanzar los 30 y que dirige su propio estudio gráfico en Shanghái. Aunque es joven, este autor cuenta con numerosas publicaciones en China.

La edición española

Love, fragments. Shanghai es la primera obra que publica fuera de su país, y que llega a manos del lector español gracias a Xiao Pan y Ponent Mon.

Uno de los puntos fuertes de este libro es su edición, Love, fragments. Shanghai llega de la mano de Ponent Mon en una edición que se aproxima a lo exquisito, y es de agradecer, ya que ello permite que la obra transmita sus mensajes de manera más sencilla y directa.

El libro goza de una encuadernación rústica con solapas y páginas impresas a todo color, el gramaje de las mismas también es clave a la hora de disfrutar de la obra. Esto conlleva al encarecimiento de la misma en comparación con otras editadas en blanco y negro por otras editoriales, pero en esta ocasión merece la pena para aquel o aquella que sepa disfrutar de este relato fragmentado.

Conclusión

Love, fragments. Shanghai es una obra con una gran carga de sensibilidad, que se adentra en una sociedad china moderna, con una ligera visión de lo que es hoy en día el amor entre todo adulto joven. Con una estructura gráfica más propia de un largometraje que de un cómic, la obra rebosa de profundidad, pese a que se nos muestra de manera fragmentada y pueda llevar a pensar en un primer momento que nos encontramos ante una obra superficial. También invita a reflexionar sobre las relaciones personales de hoy en día, todo desde un punto de vista sensible, íntimo, poético.

Lo mejor: Sin duda alguna es una obra para determinados paladares, una obra corta pero intensa que se recomienda tanto al joven como al adulto, tanto al hombre como a la mujer. El libro no sólo nos muestra una historia, también busca que exploremos en ella, que nos adentremos y acompañemos a sus tres personajes para comprenderlos y ver cuáles son sus preocupaciones, miedos y deseos. Asimismo, funciona también como un enriquecedor libro de ilustraciones. Una obra corta, pero intensa.

Lo peor: Muchas de sus virtudes pueden considerarse puntos a tener en contra si no se está habituado a este tipo de historias para nada superficiales. Es una obra que, si bien puede calar bastante, no lo hará en aquellos o aquellas que acostumbren a consumir cómics/manga como si de palomitas se tratase, además exige cierto grado de sensibilidad, tanto personal como artística, para poder captar el mensaje de la obra al 100%. Nuevamente otra de sus virtudes puede tornarse defecto… pese a su intensidad, puede resultar corta, y si el lector no se sumerge en la historia le sabrá a poco.

Ficha Técnica:
Título: Love, fragments. Shanghai
Guión: Chaiko
Dibujo: Chiako
Editorial China: Tianshi quanjing
Editorial Española: Ponent Mon
Formato: Rústica con solapas, 112 pág. a color
PVP: 16,95€
Nº de Tomos en china: Tomo único
Nº de Tomos en castellano: Tomo único

1 comentario:

Dorianne dijo...

A mí el guión, personalmente, no me mata,aunque no es malo ni mucho menos, pero el dibujo, el color y la composición son muy buenas. Lo tengo más como un libro ilustrado que otra cosa ^^

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